Gente tóxica y relaciones tóxicas

Desde que Bernardo Stamateas iniciara su saga “tóxica” allá por el 2008 todos nos hemos ido familiarizando con la terminología: gente tóxica, relaciones tóxicas, pensamientos tóxicos…

¿Pero sabemos realmente en que consiste esa toxicidad?

A lo largo de nuestra andadura vital todos nos encontramos con personas que no nos “hacen bien”, de una u otra forma nos perjudican, nos impiden avanzar e incluso algunas pueden llegar a hacernos dudar de nuestras capacidades para superar obstáculos y conseguir objetivos de vida. Las dejamos acercarse sin querer, la mayoría de las veces sin darnos cuenta, pero se instalan y comienzan su actividad de destrucción hacia nosotros y sin comerlo ni beberlo nos vemos empequeñecidos, empobrecidos…

Las personas que practican la toxicidad son de muchos tipos y de muy distintas motivaciones para ser como son. Se pueden clasificar de diferentes maneras, por ejemplo, gente tóxica pasiva, chismosa, autoritaria, criticona, con mala idea (o mala fe), e incluso hay quien habla de “psicópatas tóxicos”.

Muchos se basan en la envidia hacia lo que otros consiguen y ellos no tienen, otros se impulsan regodeándose en sus propias miserias pero no haciendo nada para cambiar la situación, algunos van de “sabelotodo” ninguneando cualquier opinión que no sea igual a la suya, también los hay que les mola hacer daño por el simple hecho de hacerlo… Pufff hay tantos tipos que las clasificaciones son casi infinitas y a cada cual con más sentido.

Pero en lo que se basa la toxicidad de estas personas en el consentimiento que damos para que puedan campar (léase opinar, mangonear, decidir, boicotear, etc) a sus anchas por nuestras vidas y por ende en nuestras decisiones.

Que importante es mantenerse firme y saber decir no a tiempo y sobre todo exigir el respeto que como seres individuales, únicos e irrepetibles merecemos. Porque ahí reside el quiz de la cuestión querida lectora, apreciado lector, en el respeto que debemos de tenernos a nosotros mismos como personas y el respeto que debemos exigir a los demás sobre nuestra toma de decisiones y nuestro rumbo vital.

¿Y como se hace eso me estás preguntando?

Pues poniendo en práctica la DISTANCIA EMOCIONAL con esas personas. A veces no se puede uno separar físicamente de dichas personas, pero si se puede entrenar la capacidad para que emocionalmente no te afecten sus comentarios o críticas.

¿Como se logra esa distancia? Pues, lo primero, valorando tu paz. Valorando por encima de todas las cosas el vivir a gusto y tranquilo, con la satisfacción de actuar de forma honesta y en concordancia contigo mismo, y lo que es más importante exigiendo respeto, en primer término a ti mismo y después a los demás.

Que se olviden de machacarte, humillarte, manejarte, manipularte, aunque lo intenten una y otra vez.

¡Se tu mismo! ¡Cree en ti! ¡Valórate! ¡Quiérete! Y como diría mi amigo José Angel Bécares: ¡Amaestímate! …. Y vencerás.

Publicado en Adelanto Bañezano

http://adelantobanezano.com/?p=45129

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s