Archivos Mensuales: octubre 2016

Lo inesperado

A veces las cosas suceden, a veces las piezas encajan, y a veces, simplemente es lo que tiene que ser…

Me gustan las cosas inesperadas cuando hacen vibrar mi corazón y brotar mis lagrimas deseando que sucedan de nuevo. Me asustan las cosas inesperadas que agitan mi alma y hacen que mis ojos acaben secos, hinchados y doloridos.

Hay mucha magia en pensar que tu rutina no acaba y tras haber asumido que las cosas son así, y que no puedes esperar que cambien, de repente se cruzan letras en tus ojos que tiñen del azul cristalino de unas lagrimas de alegría tu rostro.

Hoy debo dar gracias al universo por no haberme separado del todo, por haberme unido en aquel momento y por no hacerme esperar lo inesperado. Con todo ello hoy puedo disfrutar del amor y del cariño que de manera adormecida por el pinchazo del aguijón del dolor se mantenía en lo mas profundo de mi corazón.

Hoy he bailado con la felicidad y la desconfianza, con el miedo y la cobardía, pero he de decir a mi favor que ha ganado el cariño, el afecto y el amor que sabes depositado a cobro revertido…

Me gusta querer, me gusta confiar, y he aprendido, además, que me gusta esperar confiando en que si te he invitado a mi realidad, si has llegado a compartir un trocito, mas grande o mas pequeño, de mi camino de vida es porque tengo que estar agradecida de todo lo que me has enseñado, con risas, con lágrimas, con dolor, con amor…

Te he extrañado, porque te he querido, te quiero, porque ya no tengo que extrañarte…

Espero poder volver a abrazarte y a sonreír llorando como tantas veces.

 

Para tí Raquel, para tí… Muaaacckkksssss

 

¡Cuídate cuidador!

Hace unos días se celebraba el Día Mundial del Alzheimer. Esa maldita enfermedad que nos siega la memoria y las capacidades de ser un “ser humano” (perdón por la redundancia).

Y escuché hablar de las personas cuidadoras de una forma que me encogió el alma y me enterneció hasta el extremo de no poder dejar de pensar en todas las que conozco y que de una forma profesional y/o familiar están poniendo su vida a los pies de muchas otras personas que por diferentes circunstancias ya han perdido su independencia para ser por si solos los únicos actores de su vida.

Y recordé mi interminable discurso sobre que nadie es indispensable, y que no podemos dar lo que no tenemos. Es decir, yo no puedo amar si no estoy plena de amor y/o no puedo cuidar si no me cuido a mí misma. Y en eso querida lectora, estimadísimo lector, es la parte en la que muchas personas cuidadoras fallan. Si, seguro que si te paras a pensar en tu propio caso o en el de esa vecina, primo, hermano, etc. que conoces ves como no se respeta el descanso necesario para cargar fuerza para seguir con la tarea de cuidar con amor, con mimo, con respeto….

Porque eso es lo que más se pierde cuando no se cuida el cuidador, el respeto por el ser no capacitado para su independencia, y se le acaba maltratando física y/o verbalmente, y en muchos casos se sufre por haber llegado a esos límites.

Hay que reconocer las limitaciones físicas y mentales que uno tiene, y pedir ayuda, tomarse un descanso cada cierto tiempo, y procurarse unas vacaciones, así como aprender a decir “no” en algunas ocasiones. Ya veo manos que se echan a la cabeza, y exclamaciones de: -¡Si, venga ya! ¿Y qué más?..- Yo no puedo, yo no quiero…

¡Pues anda que no lo habré yo escuchado veces! Unas que no pueden, porque no hay nadie más que las pueda ayudar, otros que es una obligación por lo que esa persona hizo por ellos en el pasado, los de mas allá por lo que va a decir la gente, y así trilirí, tralará, al final el poder y el querer se confunden, y a veces se quiere y no se puede, y en otras se pude pero no se quiere.

Ahora en serio, descansa cuidador, cuídate cuidadora, porque el material con el que tratas es más delicado que cualquier objeto que puedas imaginar, es una persona, que sea o no de tu familia, merece respeto, amor, cordialidad, dulzura, alegría, apoyo, animo, o sea todo lo que como personas con sentimientos y corazón que somos podemos darle, siempre y cuando hagamos todo lo posible porque no se nos acabe y recarguemos las baterías de vez en cuando.

Publicado en Adelanto Bañezano

Audio de Europafm La Bañeza radio del día 27 de octubre de 2016