Archivos Mensuales: junio 2016

El fracaso

Muchas personas pueden no entender que yo escriba sobre el fracaso tras el gran éxito de la IX Marcha Popular de la Esperanza organizada por la Junta Local de la AECC de La Bañeza de la que tengo el honor de formar parte.

Pues es sencillo de explicar, para conseguir un éxito en la mayoría de los casos hay que pasar por algún  que otro fracaso… Y es más, para valorar el éxito es muy conveniente haber fracasado antes.

¿Por qué os digo que es muy importante fracasar en un mundo en el que parece que si no eres una persona con “éxito” no eres nadie? Pues porque fracasando nos convertimos en mejores personas, no sólo para los demás, si no para nosotros mismos. Siempre se valora más todo aquello que cuesta alcanzar. Siempre el camino hacia la consecución de un objetivo en más alentador que el propio objetivo. Y en ese caminar nos pasan tantas cosas… ¿Qué pasa cuando lo que queremos alcanzar se nos escapa? ¿Qué pasa cuando al querer alcanzar algo metemos la pata y ese algo se aleja de nosotros? Pues que nos vence el desánimo, nos frustramos y en muchas ocasiones abandonamos…

Error… Pero error de educación. Nadie nos prepara para fallar, nadie prepara a nuestra descendencia para que  no le salgan las cosas a la primera, nadie explica que “que algo no salga bien no nos convierte en fracasos humanos”. De ahí muchos de los problemas mentales que sufrimos en las edades adultas. Simplemente con que nos hubieran enseñado lo maravillosos que somos, acertemos o “la fastidiemos”. Sólo con que nos hubieran hecho ver que no son sólo las cosas materiales, o lo que “los otros” tienen, más importante que nuestra propia esencia y nuestro propio poder para conseguir las metas. Sólo con eso, nos veríamos libres de tantos traumas y frustraciones que nos impiden avanzar libremente y ser nosotros mismos (que dicho sea de paso es la base de la mayoría de las consultas que recibimos los profesionales de la psicología).

El rechazo social al fracaso promueve un mecanismo defensivo en nosotros, que nos lleva a no reconocer los fallos y las limitaciones personales. El hecho de cometer errores y no responsabilizarse por ellos constituye una incapacidad humana.

Hay que tener en cuenta que los especialistas consideramos al fracaso como un paso ineludible y valioso para poder avanzar en la vida. Los errores y el fracaso permiten el aprendizaje

Dado que el sentimiento de fracaso suele producirse ante objetivos inalcanzables, se recomienda establecer metas coherentes para evitar la frustración y no vivir una situación de mucho estrés frente a las dificultades.

En definitiva, aceptar el fracaso como un paso más para el éxito puede hacer que tu vida sea más tranquila, y te aseguro que alcanzarás muchas más metas que hundiéndote en cada fracaso que en tu vida suceda.

Publicado en Adelanto Bañezano

 

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