Archivos Mensuales: marzo 2016

Relax…

Acabo de recuperar esta sesión de relajación que se grabó para el programa en el que participo los miercoles en Europafm La Bañeza radio en el 107.7 del dial local a eso de las 11:30 h.

Espero que la disfrutes, la compartas y/o la escuches simplemente por curiosidad, pero sobre todo que te beneficies de todo lo bueno que tiene relajarse de forma consciente y con el fin de estar mejor.

Un saludo

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Musas…

Hoy me voy a dormir tras dar una charla sobre autoestima en el inicio de la andadura de una nueva asociación (Musas: Mujeres de Astorga y sus comarcas). Se han juntado muchas cosas. Hablar de autoestima, que me encanta!!!, ver surgir una asociación que nace del espíritu de lucha y de concienciación, trabajo en equipo y deseo de cambiar las cosas, tener amigas que te envuelven en locuras que desearías que no acabaran nunca… Ver ojillos de rostros conocidos hace tiempo y otros rostros de mas reciente adquisición, que te miran atentos y les devuelves tu enorme gratitud por estar ahí con una sonrisa y una mueca de “gracias eternas”….

Y sobre todo creerte insignificante y de repente tener un aforo que no esperabas y que al final te digan… ¿Cuando vuelves?… Ufff…. Me siento agradecidísima a un montón de personas, de situaciones vividas, de almas inquietas que me rodean…

Sólo puedo decir ¡¡GRACIAS!! a ti… a ti… a ti.. a todos los que habéis aportado algo a mi existencia, que me ha convertido en lo que soy, a todas las que me habéis envuelto en vuestras locuras arrebatándome mi sensatez pesada y vieja…

Quiero mas de esto que he probado hoy y que hacia tiempo que no saboreaba.. Quiero seguir trasmitiendo, contando, compartiendo lo que tengo en mi interior y que puede ayudar a mejorar la calidad de vida de cualquier persona…

Quiero!!! Puedo!!! Y me lo merezco!!!

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Los celos no son románticos

 

Ya decía Molière: “El celoso ama más, pero el que no lo es ama mejor”. Pero que levante la mano aquel que no haya sentido celos alguna vez.

Los celos son una respuesta emocional que padece mucha gente ante la idea de pérdida de la atención del ser querido. Y pueden partir de motivos justificados, como haber sufrido una infidelidad, o ser producto de la distorsión o fantasías de una de las partes implicadas en la relación, porque no solo los sufren las parejas por amor; también existen celos entre hermanos, amigos y en el entorno de las relaciones de trabajo. Sea cual sea el origen, puede llevarle a vivir una relación tormentosa y destructiva, tanto para el que los sufre como para el que convive con una persona que los tiene.

Existe una idea irracional de que los celos son románticos y se intenta justificar pensando que son fruto de quien quiere de verdad. Eso es totalmente falso.

En el momento en el que el nivel de sufrimiento lleva a controlar lo que otra persona hace, a actuar de forma victimista para llamar su atención, a demandar el amor de manera inapropiada, a manipular al otro para que pase más tiempo con uno u obligarle a vestirse para no llamar la atención, se convierten en una fuente de conflicto, insatisfacción y dolor.

 Algunos de los motivos más comunes que explican la celotipia son:

La inseguridad y la baja autoestima. La inseguridad es el principal motivo de este sentimiento pernicioso para cualquier relación. La persona celosa se compara con “otros rivales” y se siente débil y percibe que no está a la altura. Piensa que cualquiera podría sustituirle en la relación. Y en esa batalla imaginaria se siente perdedora.  Según la percepción del celoso, no tiene nada interesante que ofrecer, ni en lo que concierne a su físico ni a su personalidad. Este tipo de individuos critican con dureza a los demás y siempre les encuentran debilidades, porque el fallo del otro les da a ellos valor. Por el contrario, el éxito de los demás les lleva a sentirse miserables y vulnerables con sus amigos, pareja o profesión.

La idea de posesión. Muchas personas se creen dueños del estilo de vestir, de las conversaciones o del tiempo de sus parejas. Lo controlan todo por miedo a perderlas. Se creen con el derecho de decidir respecto a su trabajo, a con quién se relaciona y a las decisiones que tiene que tomar en su vida.

La sensación de injusticia y de no recibir el mismo trato. Los celos también se pueden deber a la interpretación sobre lo que está ocurriendo. Por ejemplo, llega un nuevo hermano a la familia y el primero, inquieto con la atención que despierta el bebé, saca la conclusión de que a él ya no le quieren igual y que otro le está robando la atención y el cariño.

Los celos destructivos llevan a consecuencias devastadoras en la pareja. Aquello que se intenta evitar perder, terminará por dejarle. Nadie es capaz de estar sometido y ser feliz en una relación en la que está encorsetado o en la que es mejor no expresar según qué comentarios porque pueden ser malinterpretados.

Si estás siendo víctima de las exigencias de una persona celosa, tienes que saber que ceder y dar explicaciones de todo lo que haces solo va a potenciar más el problema. Si deseas cambiar la dinámica de tu pareja, prueba a poner en práctica estos CONSEJOS:

No cedas ante demandas absurdas que afectan a tu estilo de vida y tu escala de valores. Para la sana convivencia, ambas partes tienen que hacer concesiones, pero existen unos límites. Si cedes cada vez que tu pareja te pide que renuncies, estarás reforzando la conducta del celoso o celosa.

No justifiques y des explicaciones de cada llamada y mensaje que recibas. Necesitas poder actuar como cualquier persona digna de confianza. Hablar, informar de lo que haces durante el día, compartir inquietudes y pedir consejo para tomar decisiones es complicidad. Pero los interrogatorios con preguntas controladoras solo llevan a conflictos y a una situación de tensión innecesaria.

Ignora el chantaje emocional: como malas caras, que te retire la palabra, comentarios del tipo de que no puede estar sin ti cuando sales, que siente mucha ansiedad y que sufre mucho. La dependencia emocional no es positiva para ninguna de las partes. Tienen que aprender a convivir y a realizar actividades en pareja que sean placenteras, pero también a tener su tiempo personal y a disfrutarlo.

Si eres una persona celosa y deseas confiar y actuar de manera distinta, PUEDES:

Aceptar que las relaciones pueden ser para toda la vida o no. Nadie nos asegura un amor eterno. Hasta podrías ser tu la persona que en un futuro tomara la decisión de romper. Aceptar lo que no depende de nosotros nos da tranquilidad. Y fantasear con sentirse solo y el sufrimiento que te causará esta situación…. ¿No te das cuenta de que toda tu atención está puesta en lo negativo?

Da libertad a tu pareja, respeta su intimidad y su espacio. Las personas necesitamos estar en equilibrio, y el tiempo que invertimos con nosotros mismos es muy enriquecedor: leer, correr, tomar un café con otra persona…. Hacer todo juntos asfixia, salvo que sea el deseo de los dos. No saques conclusiones del tipo “si quiere salir a correr sin compañía es que prefiere la carrera a estar conmigo, y esto significa que no me quiere lo suficiente”. No hagas juicios de valor sin fundamento.

Confía. La confianza es uno de los valores más importantes en una relación. ¿Tu pareja te ha fallado, te ha sido infiel, tienes alguna experiencia traumática con ella? Si no es así, deja de confabular.

Distráete cuando sientas el malestar de los celos. Deja de atender a lo que sientes y deja de interpretarlo. ¡Olvídate! Invierte ese esfuerzo en leer, salir a pasear, practicar tu deporte favorito o realizar cualquier actividad que, en lugar de potenciar más tu rabia, te calme. Fantasear con qué estará haciendo y con quién solo te llevará a sentirse peor.

Trabaja su autoestima. Tu pareja se ha enamorado de ti y desea que estéis juntos. Trata de ver cuáles son tus puntos fuertes, pregúntale qué le atrajo de ti, házle saber que es importante para ti que te diga cosas que te hagan sentir atrayente. Tu bienestar y felicidad no pueden depender únicamente de sentirse deseado por el otro, sino de encontrar en tu interior lo que te hace ser una gran persona. Acepta lo que no desees cambiar, potencia lo que te atrae de tí mismo y trabaja las áreas que desea mejorar.

Busque ayuda profesional. La terapia psicológica te ayudará a trabajar su autoconfianza y el autocontrol de pensamientos negativos y por su puesto con ello mejorará tu calidad de vida y se saneará tu relación. A veces, no sabemos hacer las cosas solos. Deja que te ayude alguien que tiene las “herramientas” para ayudarte a arreglar el problema.

Y no lo olvides: Una pareja sana tiene como cimientos LA CONFIANZA del uno en el otro.